lunes, 14 de diciembre de 2009
martes, 8 de diciembre de 2009
Las condiciones objetivas determinan las condiciones subjetivas
LIBROS
Referencia
BLANCO WHITE, J.M.: Letters from Spain. 1822.
Calendario Zaragozano-El Firmamento. 1840.
FERNÁNDEZ DE LOS RÍOS, A.: El futuro Madrid. 1868.
Baedeker's Old Guide Books - Spain and Portugal 1913
CARO BAROJA, J.: Los pueblos de España. 1946.
MARTÍNEZ OLMEDILLA, A.: Los teatros de Madrid. 1948.
AZORÍN: Madrid. 1952.
ENTRAMBASAGUAS, J. DE: Gastronomía madrileña. 1954.
VAREY, J.E.: Títeres, marionetas y otras diversiones populares de 1758 a 1859. 1959.
CABEZAS, J.A.: Madrid: Escenarios y personajes. 1968.
ALFONSO, J.: Del Madrid del cuplé. 1972.
KINDER, H. y HILGEMANN, W.: Atlas histórico mundial. 1996.
ROYUELA IBÁÑEZ, F.: Callejero de Judas. 1997.
DEL RÍO LÓPEZ, Á.: Libro del casticismo madrileño. 1999.
MARTÍNEZ RUIZ, E. y MAQUEDA, CONSUELO (coord.): Atlas histórico de España. 2000.
DEL CORRAL, J.: La vida cotidiana en el Madrid del siglo XIX. 2001.
MONTERO PADILLA, J. (ed.): Cuentos madrileños. 2002.
LÓPEZ-OCÓN CABRERA, L.: Breve historia de la ciencia española. 2003.
TOWNSON, N. (ed.): Historia virtual de España (1870-2004). 2004.
LÓPEZ CARCELÉN, P.: Atlas ilustrado de la historia de Madrid. 2008.
DEL RÍO LÓPEZ, Á.: El Madrid fantástico. 2006.
AMORÓS, P.: Guía de la España misteriosa. 2009.
MARTÍNEZ REVERTE, J.: El arte de matar. 2009.
Literatura
POLTI, G.: Las 36 situaciones dramáticas. 1916.
CAMPBELL, J.: El héroe de las mil caras. 1949.
SEGER, LINDA: Cómo convertir un buen guión en un guión excelente. 1987.
CASSANY, D.: La cocina de la escritura. 1993.
JUEGOS
Indiana Jones and The Fate of Atlantis. LucasArts, 1992.
Beneath a Steel Sky. Revolution, 1994.
Prisoner of Ice. Infogrames, 1995.
Arcanum: of Steamworks and Magick Obscura. Troika Games, 2001.
Rise of Nations: Rise of Legends. Big Huge Games, 2006.
Command & Conquer: Red Alert 3. EA Los Angeles, 2008.
PELÍCULAS
20.000 leguas de viaje submarino. Richard Fleischer, 1954.
Los héroes del tiempo. Terry Gilliam, 1981.
Nausicaa del Valle del Viento. Hayao Miyazaki, 1984.
Brazil. Terry Gilliam, 1985.
Laputa: Castle in the Sky. Hayao Miyazaki, 1986.
Rocketeer. Joe Johnston, 1991.
La ciudad de los niños perdidos. Marc Caro/Jean-Pierre Jeunet, 1995.
Dark City. Alex Proyas, 1998.
El castillo ambulante. Hayao Miyazaki, 2004.
La brújula dorada. Chris Weitz, 2007.
The imaginarium of Doctor Parnassus. Terry Gilliam, 2009.
PÁGINAS WEB
Aether Emporium
Generador de cuentos según Vladimir Propp
Mitología castellana en Wikipedia
(continuará)
Catecismo del padre Destete
¿Cómo empezaste a escribir? ¿Quién te leía al principio?
En la escuela. Yo creía hacer humor, pero la maestra llamó a mis padres alarmada por el tono pesimista de mis redacciones. Ustedes juzguen.
¿Qué género es tu favorito? ¿Algún link donde podamos ver o leer algo sobre tu obra reciente?
El relato de terror anglosajón. Cualquier cosa publicada por la editorial Valdemar. Lo que se pueda englobar en la entradilla mítica de aquel programa de radio de Juan José Plans: "historias de terror, de suspense, de aventura, de ciencia-ficción... historias".
¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Qué ocurre antes de sentarte a escribir?
Por determinar. Usaré este blog para desbastar la masa informe de idea que tengo para escribir la novela. Antes de sentarme a escribir, ocurre de todo: me dan ganas de comer, de orinar, de ponerme a jugar, de salir a dar una vuelta, de emborracharme y de otras cosas que no viene al caso recordar.
¿Qué tipo de lectura es la que te activa las ganas de escribir?
Las aventuras euforizantes. Los superventas que me hacen pensar: "esto podría hacerlo yo a media máquina".
¿Cuáles son, según tú, los ingredientes básicos de una historia?
Yo, lo que diga Aristóteles.
En qué zapatos te encuentras mas a gusto: ¿primera persona o tercera persona?
El despótico narrador omnisciente está más de acuerdo con mi sensibilidad.
¿Qué escritores conocidos son los que más admiras?
H.P. Lovecraft, M.R. James... Espera, si tengo una lista por aquí.
¿Qué hace que un personaje resulte creíble? ¿Cómo creas los tuyos?
No recuerdo haber creado un personaje, creíble o no, desde hace tres lustros. Creo que tiraré del Eneagrama (que es de lo más RPGero) o de la mitología comparada de Joseph Campbell.
¿Eres igualmente hábil contando historias oralmente?
No.
¿En lo más profundo de tu motivación, para quién escribes?
Para mis padres, a los que he defraudado malgastando mi talento y su dinero entre los estudios de Historia y la carrera de periodista (ellos no lo reconocerán nunca).
¿Se escribe como terapia personal? ¿Son los conflictos internos una fuerza creadora?
Empiezas a pensar en ello como terapia y acabas haciéndote gay... y si ya eres gay, te haces hetero. Se escribe porque se tiene talento para ello. Punto.
¿Te sirve el feedback de los lectores?
No. Pero se agradece.
¿Te presentas a concursos? ¿Has recibido premios?
Gané algunos en mi anterior reencarnación, como adolescente bilbaíno.
¿Compartes los borradores de tus escritos con alguien de confianza para tener su opinión?
Nunca más.
¿Crees que ya has encontrado 'tu voz' o eso es algo que se está eternamente buscando?
Uno nunca sabe.
¿Qué disciplina te impones en cuanto a horarios, metas, etc.?
Espero dedicarle una hora diaria durante un año, y algo más los días sin labor.
¿De qué te rodeas en tu estudio de trabajo para favorecer tu concentración?
De joven, esperaba a que fuera medianoche y me sentaba en la cocina. Como ahora soporto las tentaciones del ordenador, me doy por satisfecho en casi cualquier circunstancia.
¿Escribes en pantalla, imprimes con frecuencia, corriges en papel...? ¿Cómo es tu proceso?
Por la calle llevo mis cuadernos de notas, en casa uso el ordenador. Le tengo algo de miedo al procesador de textos y su infinita paginación, puede que siga escribiendo por medio del blog.
¿Qué sitios frecuentas online para compartir experiencias o información?
¿Hay algún asesor tecnológico en la sala? ;)
¿Cómo ha sido tu experiencia con editoriales?
Espero que quiebren todas, menos Valdemar, no por nada en particular, sólo por mala fe.
¿En qué proyecto estás trabajando ahora?
En 'Rebobine por favor', los dependientes de un videoclub borraban accidentalmente todas las cintas de VHS e intentaban volverlas a rodar de forma casera en lo que llamaban "suecar la película", porque decían que se las enviaban de Suecia. Yo quiero 'estimpuncar' los 'Episodios Nacionales' de Benito Pérez Galdós, o sea, meterlos en una batidora junto al 'Mundodisco' de Terry Pratchett, el 'Arcanum' de Troika Games y la imaginería fantástica tradicional española. A ver qué sale.
¿Qué me recomiendas hacer con todos esos textos que llevo escribiendo hace años pero que nunca he mostrado a nadie?
¿Son del estilo "Sin tele y sin cerveza, Homer pierde la cabeza..."?
Materiel et Technik
Siempre que sea posible, iré publicando aquí mis reflexiones, para evitar que sigan bullendo dentro de mi cabeza fuera de horario, pues sospecho que de ese estofado mental se deriva el hecho de que la mayor parte de los escritores sean unos gilipuertas. En cuanto a la salvación de mi alma, ya pagué diezmo como suscriptor fundador de Factual, periódico digital lanzado la semana pasada por Arcadi Espada, de modo que hasta dentro de un año tengo bula para escribir mis tonterías.
Mientras espero que me comuniquen los resultados de la entrevistopsia del lunes pasado en la empresa de los trenes, van cerrando los CAPIs (donde trabajo ahora hay un ERE por el 60% de la plantilla; nos libramos por ahora al depender del Faraón, en lugar de la Lideresa; se puede ver la noticia en el cuadernillo madrileño de El Mundo, pero no la encuentro en la versión digital). Estoy de vacaciones hasta la semana que viene, y a lo largo de ésta desescombraré aquí el solar de la novela, empezando por la anotación de las lecturas previas, el acopio de ciertos materiales necesarios y los primeros esbozos de lo que quiero contar en ella.
Más noticias esta tarde, se me queman las lentejas.
lunes, 16 de noviembre de 2009
So was I

El sábado tuve una boda en una ciudad del norte, el domingo a las 8.45 de la mañana me estaba helando ante la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense esperando que comenzara la prueba de acceso a uno de los puestos de esta convocatoria. La hora y media extra que nos tuvieron esperando, a mí y a unas cuatro mil personas que optábamos a una de las 33 posiciones, me la pasé cavilando si me iban a excluir instantáneamente en cuanto vieran que me había olvidado el lápiz (estuve pensando si ofrecerle dinero a una compañera de la bancada inferior a cambio de uno de los ¡tres! lápices que se había traído de repuesto), más que en el contenido del examen en sí, un test psicotécnico que finalmente derivó por el lado del examen de personalidad, y que creo haber hecho correctamente, aplicando la primera contravención a las reglas: no seas sincero, sé sensato. ¿Te gustan las multitudes? No, pero si debo trabajar entre ellas, ¡me encantan!
Tuve un segundo para ojear el test de mi compañero de bancada. El pobre, a la pregunta "creo que he hecho algunas tonterías en la vida", respondió señalando la casilla de en medio: "no estoy seguro". JO JO JO JO... Y de esa manera añadió otra tontería a la larga lista.
viernes, 30 de octubre de 2009
Por favor no se la pierdan
miércoles, 21 de octubre de 2009
The start of everything
El mero enunciado de los buenos propósitos puede tener el efecto de conjurarlos. Es el salir del armario de los buenos propósitos. Ya no hay que hacer nada: ni ir a manifestaciones del Orgullo Comprometido, hacer donativos a fundaciones de las Buenas Intenciones ni prenderse un pin a la solapa que diga "Yo cada día hago algo que merece la pena, ¿y usted?". Se sienta uno a disfrutar del peso que se ha quitado de encima. Los buenos propósitos, con todo, deben ser realistas. Pongamos, por ejemplo: "Voy a llevar una vida saludable, hacer más deporte, comer más sano y leer más". Le atribuyo un 5% de posibilidades de concretarse (25% si le precede una angina de pecho). Hay que ser lo más concreto posible, como si se tratara de un deseo. De todos es sabido lo juguetones que son los genios con los deseos. Pensemos en el habitante del desierto que quiere ser blanco, tener agua a raudales y pasarse el día mirando culos, al que el genio convierte en retrete.
Yo, de lo del deporte, paso, porque me canso. Es sabido que no dejo de buscar trabajo, así que tampoco cuenta. Los propósitos deben ser realizables en el momento en que se formulan, así que debo encajarlos en el peculiar módulo temporal en que me muevo, con una jornada partida y dos horas diarias de desplazamiento (¿había contado por qué estoy buscando otro trabajo?).
- Escribir una novela comercial antes del final de 2010.
- Entender una conversación con un inglés resfriado.
- Decorar mi currículo con formación no académica.
Siendo los buenos propósitos de evidente importancia, ¿cómo es que nos cuesta siempre tanto ponerlos en marcha? Bueno, tengamos en cuenta que les antecede siempre una serie de prioridades:
- Bienestar económico ---> TRABAJAR COMO UN CABRÓN
- Bienestar físico ---> Cerveza, cenitas, sexo...
- Bienestar psíquico ---> Cerveza, cenitas, sexo...
- Bienestar social ---> Cerveza, cenitas, sexo...
De lo que se deduce que el trabajo ideal, matando cuatro pájaros de un tiro, consistiría en cerveza, cenitas, sexo... o sea periodista deportivo o acompañante profesional.
En próximas entradas desarrollaremos nuestro trabajo por objetivos.
miércoles, 7 de octubre de 2009
The end of it all
Yo me hice periodista a sugerencia de un profesor de Historia, la carrera en la que estoy licenciado, que daba también clases en un máster de Periodismo. El día de su última lección, ya en el máster, nos transmitió su "legado humano": que cogiéramos cualquier trabajo, que ya tendríamos tiempo de cumplir nuestros sueños vocacionales (teóricamente, ser periodistas).
Después de muchos años trabajando como periodista o así, comprendí eso del "legado humano". Cualquier trabajo estaba siendo lo de ser periodista... Y mi vocación estaba allí o en otro lado. No había determinación, el destino no estaba prefijado. Menos deportista de élite o genio en cualquier campo, a los 30 años se puede ser todavía cualquier cosa.
Mucha suerte a todos. Os paso a la Profe.

Hueco. Vacío. Emoción que se desliza en espiral hacia el desagüe, ¿dónde puse el tapón? Objetivo: el de tu cámara, por supuesto, yo a través de tus ojos... Pocas cosas me dejan sin palabras, verme desde tu punto de vista es una de ellas. Sabores: el mate no me resultó amargo. Complicidad: será porque tú me viviste, que lo hiciste todo tan dulce. El vino: siempre de Rioja. Nosotros: 1ª persona del plural. Palabras, las mías: VÍNCULO, MOVIMIENTO. Un final: "Colorín colorado, vuestra historia ha comenzado".
domingo, 4 de octubre de 2009
Marta al habla
Problemas internos aparte, te quería agradecer, Celia, todo lo que has sido capaz de hacer con nosotros durante este año.
Agradezco (y creo que con esto no solamente hablo por mi), el apoyo que siempre hemos recibido por tu parte.
No me di realmente cuenta del valor de tus enseñanzas hasta que el otro día acudí a una conferencia sobre Asertividad. Sin querer resultar presumida ni vanidosa, cuando la psicóloga clínica comenzó a hablar sobre el significado de la asertividad, sobre las habilidades sociales, los estilos de comunicación, el diálogo, las técnicas, etc... me sentí con fuerzas y con ganas de salir yo al estrado y dar una clase magistral sobre todo lo que había aprendido este año.
Me di cuenta entonces de la suerte que creo hemos tenido al poder escucharte y asistir a todas las clase-conferencias que nos has dado.
Tu asesoramiento recibido a lo largo de este año ha sido capaz de inyectarnos fuerza y valor para conseguir un objetivo que ojalá pueda hacerse realidad en breve.
Por todo ello y por mucho más, gracias Celia por tu tiempo, por tu amabilidad, por tus enseñanzas, por creer en nosotros y sobre todo, gracias por haber sido capaz de mantener, como ningún otro ha sido capaz de hacer, al grupo unido.
jueves, 1 de octubre de 2009
Bárbara juega con los sonidos de la radio

Esfumato: técnica de pintura que consiste en superponer finas capas de color para crear contornos difusos aportando a la obra profundidad y realismo. La creó el mismísimo Leonardo Da Vinci y aunque muchos la han imitado sólo Enrique Amigó, Carlos Manzanares y Julio Gonzalo han hecho música de esta técnica. Estos son los tres componentes y creadores del grupo Esfumato que tocaron el pasado 23 de septiembre en Libertad 8. Un concierto que no dejó indiferente a nadie, ya fuera por la música, el espectáculo o simplemente por esa atmósfera íntima, como si se tratase de una reunión de amigos.
Si hay que decir algo malo sólo apuntar que empezaron un poco tarde, se hicieron de rogar como las novias cuando van a la iglesia, pero comenzó la música y todos sabían que la espera había merecido la pena. Una guitarra increíble, un saxo imponente y unos juguetes que nadie va a olvidar. Sí, habéis leído bien, juguetes. Desde un pulpo de peluche con sonido hasta un pianito rojo. Esta es la gran novedad de Esfumato, la superposición de capas sonoras donde Carlos Manzanares mezcla la voz y los acordes de la guitarra de Enrique, la melodía del saxo de Julio y las bases electrónicas con su megáfono, sus campanitas de colores o su reproductor de sonidos de animales infantil.
Sin embargo, Esfumato no sólo activa nuestro oído. La estética visual también es muy importante en sus conciertos. Son capaces de crear su pequeño mundo ambientado con sombras, colores llamativos y el simple reflejo dorado del saxo.
Un cóctel que activa los sentidos y que el grupo aprovecha. ¿Cómo? Repartiendo folios en blanco y rotuladores de colores para que todo el que quiera disfrute al máximo de la música. Sin duda, son toda una experiencia.
Foto: Los conciertos de Radio 3
viernes, 25 de septiembre de 2009
Al habla María
En este sentido, pienso que, aunque haya que hacer un esfuerzo, merece la pena acudir a las entrevistas por muy lejos que esté el sitio o por muchas preguntas incómodas que nos hagan. Me refiero a que nadie va a venir a nuestra casa a preguntarnos si queremos trabajar y, por supuesto, nadie nos va a contratar a ciegas sin cuestionarse nuestro talento y profesionalidad: las “preguntas kriptonita” son necesarias.
Asimismo, cuando nos enfrentamos a una prueba para acceder al mercado laboral es relevante que vayamos dispuestos a todo y que dejemos de lado nuestras emociones, algo que a mí me resulta casi imposible, ya que suelo vivir mis experiencias con bastante intensidad, y eso muchas personas lo toman como una falsedad o una exageración, ya que sus emociones son limitadas y les es imposible alcanzar esas cotas de sensibilidad. Sin embargo, es necesario, hay que dejar a un lado las emociones y pensar que el objetivo es el puesto, aunque no nos guste mucho. Nuestra principal motivación sería, por ejemplo, afrontar el nuevo cargo como un trampolín para el futuro o pensar que optamos a un empleo que nunca hemos probado y a lo mejor nos gusta.
Mi opinión es que hay que estar en constante movimiento y no parar de hacer cosas, sea gratis o pagando, y si descubrimos que no nos apetece seguir siendo periodistas no se acaba el mundo y el sol sale por la mañana, hay que intentarlo todo. El victimismo y el “ya soy muy mayor para meterme en otra cosa” me parecen patéticos y muy cobardes. En mi caso, creo que nunca dejaré de estudiar, si acabo la carrera este año, después de hacer el máster, volveré a matricularme en otra cosa que me interese. En este sentido, los conocimientos que yo puedo tener sobre literatura me sirven a la hora de hacer un programa sobre esto y TODO se puede aplicar en la vida. De manera que, aprendes igual trabajando en una tienda que en Telemadrid, en el sentido del trato con los compañeros, la adaptación a nuevas percepciones, el integrarse en un grupo sin ser rechazado…, aunque hay que tener presente que en todos los oficios hay alguien que se dedica a ponernos en evidencia y que se vale de nuestros errores para destacar, porque no pueden hacerlo por sí mismos, pero con eso hay que vivir y no merece la pena pensar que todo tiene que ser perfecto y que si no es así, ese puesto no nos interesa.
jueves, 24 de septiembre de 2009
jueves, 17 de septiembre de 2009
Cobro 5 euros, pero estoy abierto a negociar
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Al habla Julieta
Una semana antes de la entrevista, en la clase de Celia, se habló sobre la visita de Rubén. A la vez, se puso en marcha un concurso en el blog. Teníamos que esmerarnos en la investigación sobre la persona y el personaje, en este caso nunca mejor dicho porque es actor. También debíamos acordar, entre todos, de qué manera abordaríamos la entrevista. Acordamos que ante los micrófonos, le entrevistaran Asier, Lola y María. Aarón se encargaría de la parte técnica, y además de los temas de los grupos que la profe nos contó que le gustan, buscó una banda sonora que no sé bien cómo pensó que le gustaría (lamento no haber seguido el hilo, porque suele ser muy interesante ver el camino que otros siguen para encontrar algo que está bien, que es cierto, siguiendo pistas diferentes). Buscó además algunos colchones y se aseguró de que todo estuviera perfectamente en el estudio digital.
Cuando Rubén llegó, yo estaba con Asier en el Madrid en Ruta. Ellos dos se saludaron porque se conocían, habían hecho juntos toda la carrera. Yo atiné a saludarlo con dos besos, y aunque me puse de pie, el recurso vino bien como detalle, porque ahí quedamos, en un simple “Buenos días, encantada”. Esa mañana, el programa duró sólo media hora, y cuando terminamos, bajamos los cuatro: Asier, Lourdes, Aarón y yo. Ya estaban todos en el aula 10, riéndose un poco y –en apariencia- distendidos. Ni bien llegamos, María me dijo que era mi turno. Yo no sabía de qué, así que me inmuté bastante poco, mantuve mi rubor a un nivel… Si cero es imposible, porque nunca faltan mis mejillas coloradas, ya sea por frío, calor, vergüenza, timidez; y 10 lo habitual en cualquier situación de esas… yo diría un 4. Muy razonable. Bueno, lo cierto es que era mi turno de presentarme. Es interesante repasar algunas de esas presentaciones: ¿qué le dices a alguien que a priori te resulta interesante, pero con el que no tienes ningún compromiso más allá de lo correcto, de la buena educación?. Como decir que no soy de acá es un poco redundante, pero igual lo digo, creo que no dije de dónde, pero que hace 5 años que estoy en Madrid, y que estoy muy contenta con este trabajo, ya que es un placer trabajar de lo que estudié y de lo que me gusta, más importante aún. O algo así. Bárbara dijo que era la benjamina del grupo, “bueno, no, Benjamín es él, jajaja”, Marta G. comentó que ella se incorporó tarde, que es madre, Rosa mencionó su vena artística, Asier nos contó lo que hizo después de la facultad, Lola que es la mayor y cómo se acercó a la radio. Del resto no me acuerdo, aunque seguro que si lo comentamos, todos recuerdan alguna cosa que hubieran preferido no decir, o decirlo de otra forma: la presentación fue del todo improvisada, según me pareció. O suficientemente natural. Mientras nos presentábamos, él estaba de pie, apoyado delante de las mesas que están paralelas a las ventanas, y más cerca de ese extremo del aula. Celia estaba a su lado.Cuando terminamos nosotros, ella le dijo que ahora le tocaba a él. Se presentó y luego cambió de lugar, se puso frente a nosotros, con la misma postura pero en la mesa del docente. Yo bromeé sobre que se iba a exponer demasiado, pero él se lo tomó con mucha frescura y ahí se quedó. Las preguntas fueron interesantes. Hablamos de cómo fue su camino profesional hasta donde está hoy, de la situación laboral, de qué mira en un CV y en una persona, y creo que el punto gracioso lo puso Bárbara, cuando le preguntó “alguna cagada”, porque –y era cierto- todo parecía demasiado perfecto. Y nos contó no una sino dos, una de su primer día en el diario y otra… de hacía un par de días.
Y luego subimos a grabar la entrevista. Ahí hubo unas cuestiones técnicas y de otra índole sobre las que después del recreo reflexionamos en grupo, pero en general, la entrevista estuvo muy linda. Una de las cosas más importantes, creo yo, y que se nota en las fotos de Benjamín, es la naturalidad con que Rubén se sentía en el locutorio. Nuestros compañeros por ahí estaban más tensos esperando el momento preciso para preguntar, o hacer un comentario, pero él estaba como en su salsa.
Después fuimos todos juntos a tomar algo a un bar al que no vamos nunca, por lo menos a la hora del recreo, y hablo por mí, claro.
Todos estábamos de buen ánimo, él también, y María dio la nota cuando atendió el teléfono del bar, todos nos reímos. Cuando Rubén se fue, nos saludó a todos, y nosotros fuimos volviendo a nuestra zona habitual de descanso. Ahí empezamos a hablar, a reflexionar sobre cómo nos había parecido todo el encuentro, tanto en la sala como arriba en el locutorio y en la sala de control. La conversación siguió en el aula de siempre. Las sensaciones eran diferentes, el lugar donde estábamos y el rol que desempeñamos las condicionaron, pero creo que más allá de lo que expresamos todos, creo que una de las cosas más interesantes es haber sido capaces, todos, de ponerlo en palabras cuidadas, medidas, para no herir susceptibilidades, pero también para que no quedara ninguna duda de nuestra personal experiencia en el grupo que somos. Ese momento de expresión fue un aprendizaje en sí mismo y demuestra que durante estos meses, en las tres horas que los martes no dedicamos a la radio, hicimos algo más que conocer la estructura de la motivación o las etapas de la entrevista de trabajo...
(foto: Benjamín)
viernes, 11 de septiembre de 2009
Usted morirá en su nave espacial
martes, 1 de septiembre de 2009
viernes, 28 de agosto de 2009
Procesos de selección de personal, Leonor de Aquitania y la suerte
Publico con este titular para contestar al último comentario que hizo Leonor felicitando al barón y hablándonos de las bondades de su amiga, es una opinión que quiero “en primera página” porque introduce el tema que nos va a ocupar de aquí hasta final de curso y me parece importante.
Creo muy poco en las casualidades en lo que a procesos de selección se refiere. No digo que la suerte no juegue su papel, pero en porcentajes ínfimos. Creo que la suerte juega un papel importante a la hora de conseguir una entrevista, una prueba...porque muchas veces depende de estar en el sitio concreto en el momento adecuado. Sin embargo una vez que uno ha conseguido que nos conozcan, la suerte cuenta poco. Eso no significa que dependa única y exclusivamente de nosotros, de nuestras habilidades para afrontar la entrevista. El hecho de que no me seleccionen no significa que yo lo haya hecho mal, tampoco que tuve mala suerte (recordáis el día que hablamos de atribuciones éxito-fracaso…) sólo significa que otro lo hizo mejor. Que aportó algo diferente y más valorado por el entrevistador. Me diréis ahora ¿cómo sé qué valora un entrevistador? …eso ya lo contaremos en clase, pero a grandes rasgos nada que no sepáis a estas alturas de la película: Habilidades sociales, motivación/compromiso, resiliencia y capacidad de trabajo en equipo
Sin embargo para cada entrevista de trabajo debemos de hacer una investigación sobre los “valores” de la empresa a la que vamos.
Báiscamente afrontar con éxito una entrevista de trabajo consiste en demostrar y aplicar autoconocimiento y asertividad y como dice la virtuosa amiga de Leonor, hay algunas palabras claves, truquillos, golpes de impacto…que son fácilmente adquiribles (yo os los enseño, si os potáis bien)
Veréis como el trabajo está casi hecho, como sólo hay que pulirlo. En realidad el mayor peligro en una entrevista de trabajo no son las preguntas del entrevistador sino nuestra propia lengua, la mayoría de la gente que fracasa es porque se mete en jardines, cuenta cosas que no le han pedido que cuente y abre la puerta para que el otro indague donde no conviene.
De cualquier forma el martes comienza el entrenamiento, eso sí, somos muchos, y el tiempo apremia así que es probable que haya mayor moderación de comentarios y voy a solicitar puntualidad inglesa en la entrada a clase.
Me estaba acordando ahora de una preocupación que me surgió a la hora de implorar a Munchausen que crease este blog. ¿Y si no encuentra trabajo? , hubiese sido muy útil de todas formas pero menos lucido, menos esperanzador. Las dudas se disiparon rápido, precisamente en base a que, en mi experiencia, conseguir trabajo es cuestión de moverse y tener habilidades por lo que el fracaso de Munchausen era improbable. No creo que el hecho de que te hagan fijo en 4 meses, tenga relación alguna con la suerte.
jueves, 27 de agosto de 2009
Comunicante anónimo
Hoy voy a hacer algo que un blogger no debe hacer (al menos no intencionadamente… ¿no, Munchausen?); de hecho, es la razón por la que no abriré mi propio blog. Voy a hacer lo que se llama una exhibición narcisista. Es políticamente incorrecto hacer exhibiciones narcisistas, en la edad adulta me refiero. De hecho, no sé exactamente en qué momento del desarrollo, las exhibiciones narcisistas pasan de ser alabadas y configurar la autoestima de un niño a considerarse una falta de modestia intolerable. Hablar bien de uno mismo no es apropiado, con todo lo que ello supone para el detrimento de nuestra pobre autoestima. Un niño pinta un garabato y el adulto no sólo le dice "¡QUÉ BONITO!", sino que lo exagera con gestos y fiesta y lo trata como si fuese la mayor obra de arte, y pobres de los niños que no reciben este tratamiento, lo pagarán caro de mayores y no es una metáfora, cuánto psicólogo cobra 50 euros la hora por tratar de enmendar ese error. Hay quien describe la salud mental como "disfrutar como un niño de las tareas de un adulto", pero generalmente los adultos no sólo no muestran sus dibujos, sino que les restan valor.
A veces, de regreso a casa, oyes esa vocecita que dice "no vas a poder con todo" y esa otra que le replica "al final siempre has salido adelante". ¿Cuántos compromisos puede uno abarcar sin desatenderse, recuestionándoselo todo (es importante no dejarse el iPod en casa). Entonces me ha pasado algo curioso: una chica me ha abrazado, casi sin darme cuenta, la he visto venir hacia mí. Me sonaba su cara, pero no la he reconocido. Fue hace 4 años. Ahora está trabajando y en mitad de la calle Fuencarral hemos charlado sobre aquellas clases que compartimos. Me he acordado de inmediato de que, hace dos semanas, me encontré con otra compañera, que ahora trabaja de administrativa en una ONG que me parece muy interesante: cambio de roles. Le mandé mi CV por si salían cosas chulas, de ella si recordaba el nombre y fue una alegría encontrarla. Me he sentado a tomar un café y he hecho la cuenta de las personas que he conocido, desde los estudios: alrededor de 400. Y en realidad, en persona, me habré encontrado con 6 ó 7. Por e-mail sí recibo noticias, generalmente las buenas; hoy he sabido de 3 colocaciones. Los días como hoy hacen que todo valga la pena.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Julieta al habla
Bueno, yo creo que me fui un poco por las ramas, de hecho mi texto no empieza con la frase. Lo escribí mientras tomaba solcito en la piscina, pero lo hice con todo el entusiasmo y pensando mucho. Espero que os guste la idea, aquí va.
El Barón nos da una pista: "ponerse en el lugar del otro", dice, es sólo una frase. Yo empezaría, precisamente, por analizar esa afirmación. Decir que una frase es sólo una frase, que la libertad es sólo una palabra... es una redundancia. No sé si me asignarán una etiqueta por lo que diré, pero el mundo que conocemos, es un mundo de palabras, frases, historias contadas. Alguien dirá que que en esta postmodernidad que nos toca vivir, la imagen es mucho más potente que las palabras... Y es posible que en algunos casos así sea, pero para poder ser interpretada, esa imagen necesita del lenguaje, ya sea escrito o verbal. El lenguaje nos completa, nos ayuda a comprender y comprendernos. A objetivar. Cuántas veces nos imaginamos cosas, pensamos, y sólo cuando ponemos todo es en palabras nos damos cuenta de que era un poco o muy loco, genial, absurdo... Hay veces incluso que no nos atrevemos por no verlo ahí, fuera de uno. Tal es la fuerza de la palabra escritas. Tal que a veces preferimos decir las cosas a la cara, antes que verlas ahí, como algo que ya tiene vida propia y puede perpetuarse. Pero esas disyuntivas nos las planteamos con las palabras que son especialmente significativas para nosotros. Otras, las frases hechas, las fórmulas de cortesía, las decimos muchas veces sin pensar en todo lo que suponen. Un “buenos días”, además de un saludo, es un lindo deseo para el otro; un “muchísimas gracias”, una enorme declaración de gratitud. ¿Pero las decimos en verdad con ese sentido? ¿O porque queda mejor decir “muchísimas gracias” que sólo “gracias”? Parece como si las palabras, de tanto usarlas, se gastaran y ya no sirvieran igual, y se hiciera necesario el superlativo. En Argentina, por ejemplo, en la década de los ’90, se fue adquiriendo entre los adolescentes el prefijo “re” para maximizar las cosas: “es re lindo”, “re malo”, “es re simpático”. Al principio fue un recurso que usaron otros, no nosotros, que nos reíamos del tonito con que se decía. Pero ya son (somos) pocos los que pueden expresar algo muy lindo, malo o simpático sin el “re” adelante. “Muy” suena a poco.
En estos días terminé de leer “El viaje del elefante”, de José Saramago, que bien merece un comentario aparte. Pero a propósito de las palabras, les cuento que lo leí con un lápiz a mano. El libro es un regalo y me lo apropié. Empecé a subrayar una palabra que no conocía e intuía básica para la historia –cornaca-, pero luego seguí subrayando otras menos imprescindibles aunque igualmente desconocidas, y terminé señalando también lo que me parecieron declaraciones magníficas. Una, en la página 255, habla sobre la utilidad de las frases y metáforas repetidas hasta la saciedad: “Realmente, la mayor falta de respeto para con la realidad, sea ella, la realidad, lo que quiera que sea, que se puede cometer cuando nos dedicamos al inútil trabajo de describir un paisaje, es tener que hacerlo con palabras que no son nuestras, que nunca fueron nuestras, vean, palabras que ya recorrieron millones de páginas y de bocas antes de que llegara nuestro turno de utilizarlas, palabras cansadas, exhaustas de tanto pasar de mano en mano y dejar en cada una parte de su sustancia vital.” Sigue hablando sobre la utilidad de la metáfora “arroyo cristalino” y de la confianza que tenemos en quien nos habla de ese arroyo...
Yo creo que algo similar pasa con “ponerse en el lugar del otro”: es una frase demasiado manoseada. Para mí, la manera de quitarles ese aire de fórmula a las frases hechas, consiste en hacerlas realidad, llevarlas a la práctica. Uno siempre sabe cuando el otro lo entiende, cuando de verdad está agradecido o arrepentido. Y entonces, un rato de escucha activa (interesante concepto), o sencillas palabras como “gracias” o “lo siento” son mucho más que suficientes. Si el sentimiento no es sincero, no hay superlativo que valga.
Y cuando sólo se trata de escribir, de transmitir lo que nos pasa de la forma más fidedigna, entonces hay que buscar las más bellas metáforas, como la que leí esta mañana, de Haruki Murakami en “Sauce ciego, mujer dormida”: “Parecía que hubiera venido alguien mientras yo dormía y hubiera esparcido polvo de silencio a manos llenas.”
viernes, 14 de agosto de 2009
Coger la ola

El 'PG2' es un wargame táctico por turnos en el que hay que ir conquistando escenarios de guerra con especial cuidado en el orden de combate (primero el reconocimiento, luego la aviación, luego la artillería, luego los tanques y al final la infantería). El mecanismo de juego de los wargames no es muy distinto del piedra-papel-o-tijera. Cada arma tiene unas víctimas propicias y unos enemigos concretos, y de su correcta combinación depende el éxito.
El juego mola porque uno puede provocar la caída de Francia o el colapso de Rusia en unos pocos turnos. La vida real se parece más a la guerra de posiciones. También en que el coronel (y la coronela) tratan de convencernos de que salgamos bajo las ametralladoras a capturar nuestra porción de gloria. ¿Por qué los 'coroneles' de nuestra vida están tan convencidos de que tendremos éxito, así como cuando nosotros 'coroneleamos' a los demás, para motivarles?
(pista: "ponerse en el lugar del otro" es sólo una frase)


