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jueves, 18 de junio de 2009

Doping

¿He mencionado que me encanta 'Los Simpsons'?


Esta imagen corresponde a uno de los 'documentales' educativos protagonizados por Troy McClure, creo que en el episodio en que Lisa decide hacerse vegetariana (al finalizar la proyección, el director Skinner invita a los alumnos a una degustación de 'mondongo'). Estaba buscando un símil de mi posición como empleado temporal y sustituto en un puesto que genera un valor añadido marginal (si nos ponemos estrictos, en términos económicos, no genera ninguno en absoluto), y no se me ocurría nada más apropiado que los gráficos de la cadena trófica. En los días malos, me da por situarme en el escalón inmediatamente superior a la levadura y el plancton, debajo de la medusa y el gusano platelminto. Pero oigan, ¡no! La cadena 'troyfica' que aquí les traigo (extraída de una recopilación encantadora de Taringa) me sirve para matar dos pájaros de un tiro.

Por un parte, cómo cambia a mejor la perspectiva de las cosas serias tomadas con un poco de humor.

Por otra parte, el mensaje de humanismo que el humor trae (¡hasta en el humor más negro, como en las películas de Billy Wilder!). Pues cada miembro de la cadena trófica es el centro de su propia cadena, con sus capacidades intactas. ¿No hubo nunca una flor que echó dientes y se volvió carnívora?

miércoles, 17 de junio de 2009

Ennui

Llevo una temporada de enervamiento (en el sentido etimológico). Después de un mes de mayo de gran dinamismo, en junio nos suspendieron todas las actividades formativas y tuve que llamar a una decena de personas para disculparme (les había asegurado que seguirían, y hasta septiembre no se les volverá a convocar). Encima, nos pusieron a hacer certificados digitales siguiendo un procedimiento en el que ha fallado todo lo que podía fallar y los manuales y dispositivos que pusieron a nuestra disposición (valga la redundancia) se han revelado un desastre. Los solicitantes de los certificados eran además las mismas personas a las que había impartido cursos en mayo, lo que añadía agravio al insulto, creo que se dice aproximadamente. Además, se percibe via correo electrónico que los responsables del proyecto están rayando la histeria a causa de todas estas dificultades, y pasan por fases de 'control freak' combinadas con 'cada palo aguante su vela'. Qué porculo, con perdón.

A mediados de mes hemos comenzado a dar clases a menores de 6 a 12 años, que se prolongarán hasta finales de agosto. Si ponerme a impartir lecciones de informática a mayores sin experiencia docente alguna me parecía complicado, dar clases a niños ya raya en la temeridad. Tuve que hacer yo mismo la convocatoria, como el flautista de Hamelin, llamando a alumnos que ni siquiera habían solicitado las clases. En consecuencia, me paso dos horas cada tarde viendo vídeos de Hannah Montana y haciendo recortables con las Bratz. Y no, no me parece una experiencia enriquecedora. Me parece el momento de recuperar el sano hábito de revisar las ofertas de empleo cada mañana. Por cierto, noto cierta bajada en su número y calidad (siempre las mismas becariadas), tal vez sea algo estacional, pero no deja de intranquilizarme.

martes, 5 de mayo de 2009

Actualizando que es gerundio

¡Hola! No me he olvidado del blog. Vaya si no me he olvidado... Estoy impartiendo un taller de blog a mis alumnos de la tarde. Me siento un poco ridículo. La media de edad es de 64 años y cuatro meses, pero todos son unos cracks, menos uno que me ha salido rana y se marchó el primer día a media sesión porque no se enteraba de nada. ¿Cuál era el apodo de Mr. T en 'El Equipo A'? Le llamaban M.A.: Mala Actitud (en la versión inglesa, B.A.: Bad Attitude).



El día que comencé a trabajar en las aulas, me dijeron que tenía que dar una clase de dos horas aquella misma tarde. Supongo que la actitud también depende del retorno que recibamos. Impartir una clase, para mí, es obligatorio: mi sueldo depende de ello. Recibir una clase, para un alumno de este proyecto, es optativo, porque es gratis. Pero me llama la atención que me salga alguien tan poco consistente, que el viernes acepte mis condiciones y el lunes aparezca apretando bien el culo y deje hundirse su autoestima porque va rezagado respecto a los demás.

En otro orden de cosas, he recibido una llamada de la técnico de la Agencia de Empleo de Vicálvaro, que me ha preguntado qué tal me iba. ¡Esto es, también, el retorno que uno espera de sus currículos y de sus impuestos!