
Esta imagen corresponde a uno de los 'documentales' educativos protagonizados por Troy McClure, creo que en el episodio en que Lisa decide hacerse vegetariana (al finalizar la proyección, el director Skinner invita a los alumnos a una degustación de 'mondongo'). Estaba buscando un símil de mi posición como empleado temporal y sustituto en un puesto que genera un valor añadido marginal (si nos ponemos estrictos, en términos económicos, no genera ninguno en absoluto), y no se me ocurría nada más apropiado que los gráficos de la cadena trófica. En los días malos, me da por situarme en el escalón inmediatamente superior a la levadura y el plancton, debajo de la medusa y el gusano platelminto. Pero oigan, ¡no! La cadena 'troyfica' que aquí les traigo (extraída de una recopilación encantadora de Taringa) me sirve para matar dos pájaros de un tiro.
Por un parte, cómo cambia a mejor la perspectiva de las cosas serias tomadas con un poco de humor.
Por otra parte, el mensaje de humanismo que el humor trae (¡hasta en el humor más negro, como en las películas de Billy Wilder!). Pues cada miembro de la cadena trófica es el centro de su propia cadena, con sus capacidades intactas. ¿No hubo nunca una flor que echó dientes y se volvió carnívora?