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jueves, 25 de junio de 2009

Julieta y la novia cadáver

Je je je

Testimonios: Tim Burton

Y un par de recomendaciones blogales de La Profe: La Sonidera y Gabalaui.

Bueno, a lo que vamos: Julieta nos envía un análisis sobre la comunicación no verbal en 'La novia cadáver' del bueno de Tim.

La novia cadáver

De esta película, destacamos los siguientes personajes: los prometidos (Victoria Everglot y Víctor Van Dort), sus padres, la novia cadáver (Emily), el oportunista (Lord Barkins), el cura y el mayordomo de la familia Everglot.

Si los observamos según el criterio de los estilos comunicativos, encontramos dos estilos predominantes y los respectivos personajes que les dan cuerpo: el pasivo, representado en Víctor, Victoria y Emily; y el agresivo, en los padres de los prometidos, el oportunista, el cura y el mayordomo. A continuación explicamos el por qué de esta afirmación.

Víctor es, de todos los personajes, el que tiene más gestos vinculados con el estilo de comunicación pasivo, entre los que destacamos los siguientes: va siempre por detrás de los demás, no termina las frases, camina hacia atrás, mira hacia abajo, huye, siempre pregunta y no decide ni bailar. Todo esto se acentúa con su mirada, que siempre parece pedir la aprobación de los demás, y sus cejas, cuyos extremos más cercanos al centro de la cara están siempre levantados. Él se va a casar con Victoria porque otros lo decidieron así, y aunque luego, cuando se ve arrastrado a la vida con Emily, elija él a Victoria e intente volver con ella, él siempre termina aceptando lo que los otros organizan.
Victoria tiene los mismos gestos que Víctor, aunque sea menos huidiza y acepte con otra actitud las cosas. El casamiento también le es impuesto y tiene que someterse a la voluntad de sus padres, más que Víctor porque durante toda la película ella está en su casa, en un espacio en el que ellos la tienen, si no prisionera, retenida.

El caso de Emily es diferente. Si bien una vez que Víctor pone el anillo en su dedo, ella le impone a él el matrimonio y la vida en el otro mundo, siendo quizás para con él algo agresiva, hay que señalar que ella estaba esperando el anillo y los votos porque alguien había decidido en ese sentido y la había condenado a ello. Ella tampoco decide que sea Víctor, sino que podría haber sido otro, y tiene una actitud de aceptación de la realidad que lo une a este mortal, así como acepta que se quede finalmente con Victoria. En cuanto a las actitudes agresivas que tiene hacia Víctor, podemos señalar que se lo lleva, lo persigue, es capaz de bromear sobre la situación, y es quien lo arrebata del lado de Victoria cuando él intenta engañarla.

Los padres de ambos prometidos tienen marcados estilos agresivos. El movimiento de las cejas es exactamente el opuesto que el de Víctor y Victoria, pero en lo que más se nota es en la forma en que imponen su voluntad a sus hijos mediante un matrimonio acordado, en el que ni se preguntan sobre los deseos de los jóvenes. También en cómo limitan sus acciones (no deberían estar juntos antes del casamiento) y su espacio. No sonríen en ningún momento (de hecho cuando la señora Everglot le pide a su marido que lo haga, la mueca es de lo más caricaturesca porque él es realmente incapaz de sonreír). Manejan también el tiempo, pueden dar plazos para posponer la boda de Victoria y Víctor y deciden finalmente que ella se casará con Lord Barkins. Entre los cuatro hay, sin embargo, una diferencia. La madre de ella es la más agresiva de todos, que manda sobre su marido y sobre todo el resto de la gente; el Sr. Everglot, quizás por su incapacidad de expresar cualquier sentimiento agradable sería el siguiente en agresividad. Los padres de Víctor se someten ambos a su voluntad, pero es el Sr. Van Dort el que sigue un poco la corriente de lo que organizan los otros. Él sería agresivo por no demostrarse de otra forma y acatar las decisiones de los otros, que violentan la voluntad de los prometidos.

Lord Barkins, el oportunista –como le hemos llamado- se ha enterado de la boda por el pregonero y sólo quiere sacar provecho. Aparece en el ensayo sin que nadie le conozca y casualmente resuelve el incidente, pero de ahí en adelante sólo intenta imponer su voluntad. A medida que avanza la película nos enteraremos de lo que hizo con Emily y descubriremos que ante la falta de Víctor, les propone a los padres de Victoria reemplazarlo, veremos también que contra la voluntad de ella y porque espera una buena situación económica que no es tal. Ignorando tal giro, él va igualmente a por el dinero, sin importarle lo que pueda sentir Victoria. Además, tiene una postura altanera, parece que mira a todos desde arriba.

Tanto el cura como el mayordomo tienen breves apariciones pero cargadas de significado con respecto a los otros. Ambos están en la escena crucial del ensayo de la boda, cuando Víctor, que no consigue decir los votos correctamente, se pone cada vez más nervioso ocasionando inconvenientes. El mayordomo está supervisando todo desde la puerta y es el que está ahí cuando Lord Barkins se sienta sobre una silla que todavía no está puesta (pero que el mayordomo logra poner a tiempo) y deposita la copa vacía en una bandeja que también llega en el momento preciso. Por estos dos detalles podríamos decir que está sometido a los deseos de otros, y así es en cierto sentido. Pero lo hace desde una actitud de superioridad, que ilustran su cabeza siempre levantada mucho más de lo necesario y su nariz aguileña, típica de los brujos. El cura también se sitúa en una posición de superioridad pero no porque levante nada sino porque es mucho más alto que todos y aún encorvado, otra vez como los brujos, con quienes también comparte la forma de la nariz, maltrata verbalmente a Víctor, que no consigue decir los votos como corresponde. Es él quien decide finalmente que la boda se pospondrá hasta que el prometido esté preparado.